Hay veces que sencillamente me canso de ser, de oir, de ver, de sentir. Hay veces que sencillamente el hastío llega a sobrepasarme y entonces quisiera desvanecerme en un suspiro, evaporarme. Quisiera no ser tan volátil, poder mantener el equilibrio, pero sencillamente hay días que no puedo, hoy no puedo, hoy no lo deseo.
En este momento, en este segundo estoy atrapada en mi volatilidad... y no quiero escapar.